Megan Maxwell nació una fría tarde de febrero en Núremberg (Alemania). Es hija de española y americano, aunque siempre ha vivido en Madrid con su madre.
Pasó su niñez en una casa rodeada de mujeres. El carácter de todas ellas, y la fuerza que su madre le infundió, le dejaron algo muy claro: nadie regala nada y el que quiere algo, debe luchar por ello.
Como Megan siempre dice: «Para mí escribir es soñar». Por eso escribe, sueña, inventa y crea historias sobre mujeres de rompe y rasga. Mujeres dispuestas a luchar por lo que creen y a demostrar que eso de que son el sexo débil está obsoleto y anticuado.
Durante años trabajó como secretaria en una asesoría jurídica, escuchando los problemas de los demás, hasta que un día decidió hacer algo con su propia vida y se lanzó a la piscina dispuesta a conseguir su sueño: publicar sus novelas.
En la actualidad, Megan Maxwell vive en un encantador pueblo de Madrid en compañía de su marido, sus dos hijos, sus amigos y su perro Drako.