El pasado día 17 de febrero tuvo lugar la presentación de la saga de “El caballero de Carehen”, del joven escritor Roberto Español, publicada por IMAGINE EDICIONES. Un acto que se celebró en la emblemática sala que el Ámbito Cultural de El Corte Inglés posee en la séptima planta del edificio situado en el número 52 de la conocida calle Serrano de Madrid. Una estancia que se encontraba a rebosar de público, incluso desde minutos antes de empezar la presentación, dispuestos a disfrutar en directo de un evento de tales características.
El autor estuvo muy bien aco
mpañado en la mesa por Ramón Pernas, director de Ámbito Cultural de El Corte Inglés; Jacques Schnieper en representación de Imagine Ediciones y el escritor Fernando Marías como maestro de ceremonias de la presentación. En primer lugar tomó la palabra Ramón Pernas, director de Ámbito Cultural, que se mostró encantado de presentar la obra de un joven y prometedor escritor como Roberto Español en sus instalaciones, recordando a los presentes la labor que su empresa lleva realizando como mecenas en multitud de temas culturales. Agradeció también a su amigo, el escritor Fernando Marías, su presencia allí, dado que el escritor bilbaíno no se prodiga en exceso en este tipo de presentaciones, aunque según Ramón Pernas es más normal encontrarle como jurado en diversos certámenes literarios. Y sin más dilación, cedió a Jacques Schnieper el turno de palabra.
Jacques Schnieper disculpó a Silvia Pérez Trejo, directora de Imagine Ediciones, al no haber podido asistir al acto al encontrarse fuera de España por motivos profesionales. Pasó entonces a desglosar una breve semblanza biográfica del escritor Roberto Español y de su obra. La saga de “El caballero de Carehen”, formada de momento por los libros Reino de lobos y Almas de acero y fuego, ha sido publicada por Imagine Ediciones, aunque la obra completa estará formada por cuatro volúmenes. Fue el turno entonces de escuchar al presentador del acto.
Fernando Marías deleitó al público con su elocuencia habitual, un gran orador acostumbrado a hablar de literatura, cine o cualquier otra manifestación cultural desde hace años debido a su larga trayectoria. Al principio confesó que siempre ha sido muy reacio a leer literatura fantástica, por mucho que amigos y conocidos le insistieran en que debía leerse determinada colección de miles de páginas. La longitud de las mismas, así como esos toques mágicos que aplanaban el perfil de los personajes o tramas, no casaban demasiado con sus habituales gustos literarios. Desde Imagine Ediciones le convencieron para leer a Roberto Español a sabiendas de que podría interesarle su obra y Fernando Marías agradeció el gesto, ya que al final se encontró con unas fascinantes aventuras alejadas de los estereotipos de la literatura fantástica.
Aprovechó entonces para preguntarle a Roberto Español como definiría sus novelas, en que género creía él que podrían ser encuadradas. El joven autor aprovechó entonces la interpelación para agradecer al público asistente el arroparle en un día tan importante para él, sin olvidarse de Imagine Ediciones por apostar por sus obras, a Ámbito Cultural por seguir apoyando a nuevos valores y cediendo su sala para dicha presentación, y sobre todo a Fernando Marías, escritor al que dijo admirar profundamente, encantado de que fuera él el presentador del acto. Entonces nos habló un poco de su obra, reconociendo que se había inventado un mundo desconocido, unas tierras y nombres de ficción que podrían haber estado perfectamente ubicados en la Inglaterra medieval. Pero que, ante la posibilidad de cometer errores en la documentación de tan lejana época y lugar, había preferido inventárselo todo para darle más verosimilitud a una historia que podría definir como “Realismo fantástico”.
Fernando Marías respondió que a él le había parecido una novela de aventuras de corte más clásico, pero con un trasfondo de magia y misterio que hacían aún más atractiva la obra. Definió la trama como potente, con unos personajes totalmente definidos y perfilados que hacían más creíble la historia, demostrando un estilo y un tono narrativo impropios de un autor novel. Habló entonces de sir Otrebor, el protagonista de la saga, confesando que le acababan de anunciar que el nombre “Otrebor” no era más que el nombre del autor, Roberto, puesto del revés. Roberto Español lo confirmó, asumiendo que el caballero que protagoniza sus novelas es un trasunto suyo, un alter ego con el que lleva conviviendo más de veinte años, a lo largo de los cuales ha escrito desde relatos cortos hasta la magna obra que tiene ahora entre manos dividida en cuatro libros diferenciados.
La presentación llegó entonces a una fase en la que ambos escritores debatían sobre la génesis de estas novelas, sus inicios e inquietudes, y el futuro de las mismas. En un tono sumamente distendido, en el que incluso consiguieron arrancar más de una sonrisa al respetable, Fernando Marías preguntaba diversas cuestiones relacionadas con estas obras y Roberto Español respondía, revelando a los asistentes algunos de los secretos en la elaboración de estos libros.
En dicha charla pudimos conocer aspectos muy interesantes de “El caballero de Carehen”, como el modo natural con el que su autor elegía los rocambolescos nombres de personas y lugares que aparecen en sus historias: transposiciones de letras, acrónimos realizados con abreviaturas de diversas palabras, nombres reales cambiados, matrículas de coches con las que jugaba en diversas combinaciones, etc. Una curiosa forma de dotar de vida al “Mapa del mundo conocido” que aparece a abrir las páginas de su obra.
Reiteró que hay mucho de sí mismo en el personaje de Otrebor, aunque afortunadamente él no se siente tan atormentado como su personaje de ficción. Un protagonista que Fernando Marías definió como un héroe de carne y hueso, no el típico al que todo le sale bien debido a la fortuna o a sus aparentes poderes. Un caballero que lucha por sus ideales, sus creencias, su religión. Un hombre que ama, odia y se deja la vida por los que quiere, aunque a veces le salga mal. Sabe que debe seguir intentándolo, dando lo mejor de sí para lograr sus objetivos, sin mirar atrás. Una persona de fuertes convicciones, coherente, con unos principios que cumple a rajatabla, aunque sufra en el camino lo indecible. En definitiva un personaje con el que Roberto Español lleva conviviendo más de media vida, y que espera acabar pronto su saga literaria, ya totalmente perfilada en su mente y en sus cuadernos de autor, antes de pasar a otros proyectos de los que algo adelantó. Fernando Marías aplaudió que pudiera desembarazarse de su otro yo pasando a otras historias, ya que corría el peligro de quedarse en blanco después de una relación tan larga con un personaje y sus aventuras. Aunque le auguró que lo más normal es que se sintiera algo vacío cuando terminara la saga completa.
Siguieron charlando sobre la
fuerza de los secundarios, esos otros personajes que viven otras historias paralelas muy atrayentes que ayudan a seguir mejor la trama principal. Descripciones profundas, historias perfectamente hiladas que demuestran el largo trabajo que Roberto Español ha llevado a cabo para sacar adelante su sueño. Conversaron incluso sobre los referentes literarios o cinematográficos del autor al escribir estas obras, nombrando a Tolkien o George R. Martin como maestros de la literatura fantástica, o el personaje de Braveheart como una manera de evocar perfectamente a Sir Otrebor de Carehen. Se habló de lo que espera al lector en la tercera e incluso en la cuarta parte de unas obras de las que su autor conoce perfectamente el desarrollo y el final de sus aventuras, asegurando al público que todavía tiene muchas sorpresas por descubrir en sus próximas entregas.
La amena charla se hizo cortísima ante tan interesantes cuestiones y el acto terminó con más agradecimientos mientras el público asistente aplaudía desde sus asientos. Para finalizar, como es menester en este tipo de presentaciones, el autor tuvo a bien firmar los ejemplares de los que quisieron acercarse a saludarle y charlar unos breves momentos con el protagonista de la tarde. Se formó una cola considerable de seguidores que querían conseguir su dedicatoria, mientras el resto del público siguió debatiendo sobre diferentes temas en animados corrillos, disfrutando también de los refrescos con los que la organización obsequió a los allí presentes antes de dar por finalizada la presentación.


